La vida es como Tetris, no la juegue como Ajedrez

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El ajedrez enseña paciencia, perseverancia y pensamiento crítico, habilidades cruciales para abordar problemas duros de la vida y situaciones difíciles. Obliga a pensar causalmente: mueve su caballo aquí, y atrapará al alfil. Capture ese peón, y debilita el lado derecho. Cada movimiento correcto nos lleva más cerca de un jaque mate, cada paso en falso me acercaba a la derrota. Por otro lado, introduce la idea de negro contra blanco; es un juego de suma-cero, se gana todo o se pierde todo.

Tetris, por otro lado, es frustrante. Repetitivo. Imposible ganar. Requiere de suerte. Pero, puede verse como la verdadera representación de la vida. La vida se parece a Tetris, no al ajedrez. Seguidamente, cómo:

En la vida, su único oponente es usted mismo

Uno crece buscando oponentes, con quienes pelear, a quienes echar la culpa, a quienes demostrar que no tienen la razón. Imaginamos enemigos cuando no los hay, porque la lucha parece fácil. Tratamos todo como si fuera “uno gana, otro pierde”, cuando hay mucho más por ganar. Esa es la mentalidad del ajedrez.

En Tetris, sólo se juega contra el tiempo y el flujo interminable de piezas de arriba a abajo. La mentalidad se centra internamente. Uno se desafía a sí mismo a manipular correctamente una corriente aleatoria de figuras y ponerlas en orden. No hay jefe, no hay culpas que asignar.

El verdadero juego de la vida es completamente interno. Realmente no hay enemigos malos y grandes que existen para hacerte sufrir. No hay movimientos absolutos ni correcto que un oponente pueda hacer para castigarle. Y su puntuación puede aumentar hasta el infinito, según el esfuerzo. Su puntaje de vida puede aumentar lentamente o rápidamente, dependiendo de cuánto se esfuerce. Lo que conduce a…

En la vida, las cosas no se ponen más difíciles – Sólo se vuelven más rápidas

Algunos juegos se hacen más difíciles cuanto más tiempo se juegan, incluyendo el ajedrez. Las posiciones se complican, los oponentes se vuelven más desafiantes, las apuestas aumentan. Tienes una clasificación pública, y por lo tanto más que perder cuando juegas con los mismos oponentes.

En Tetris no. El juego sigue siendo el mismo desde la primera pieza hasta que se queda sin espacio en la pantalla. Lo único que cambia es la velocidad. Si usted juega Tetris a la velocidad más lenta posible por el resto de su vida, nunca perderá. El único enemigo sería la fatiga. El algoritmo de Tetris no es complicado, y usted tiene un montón de tiempo para mover las piezas a sus ubicaciones óptimas.

En Tetris, con frecuencia nos desafiamos: no nos conformamos con completar una fila a la vez, nos presionamos para conseguir cuatro filas simultáneamente (un Tetris, el nombre del juego). ¿Para qué jugar si no lo intentamos?

Muchos tratan la vida como ajedrez: una serie de desafíos cada vez mayores, inventando problemas donde no son necesarios y asumiendo  una mentalidad de víctima. Pero la vida realmente no se pone más difícil cuanto más tiempo juegues. A medida que envejecemos, tenemos más dinero y más sabiduría. Nuestra independencia aumenta. No tenemos que asumir nuevos retos si no deseamos. Pero buscamos el cumplimiento, así que a menudo lo hacemos.

Sin embargo, la vida se hace más rápida. Cada día que vivimos es un porcentaje menor de nuestra vida total, y percibimos que el tiempo se mueve más rápidamente. Nuestras responsabilidades crecen hasta que las tareas que debemos disfrutar sinceramente son tratadas como molestias o distracciones sin sentido.

La única manera de dominar la vida, como al Tetris, es aprender a jugar con el mismo autocontrol a velocidades más altas. Usted no puede poner en peligro sus metas, sin importar el ritmo al que se mueva. Debe controlar tu propia mente, sus propios comportamientos y su propio tiempo. Lo que nos lleva a….

En la vida, no se puede controlar el tablero

El ajedrez es causal. Hay una mejor jugada para cualquier posición dada. Usted puede acorralar a su oponente en una esquina, o puede anticipar ver veinte jugadas en el futuro (si usted es un ordenador). El ajedrez viene con un conjunto de recetas y mejores prácticas: 1. e4 se considera una jugada fuerte de apertura para el blanco, 1. h3 no. Eso es porque el ajedrez es un sistema cerrado. No hay azar, no hay suerte. Las piezas siempre se mueven igual, y la posición inicial es siempre idéntica.

En Tetris sólo sabe cuál es la siguiente pieza. Usted juega para el momento, tratando de construir la mejor configuración posible de piezas, sabiendo que es imposible predecir las piezas que vienen. No se engaña pensando que puedes controlar el futuro.

Uno pasa la vida en esa mentalidad de ajedrez, tratando de encontrar el mejor juego posible o forzar el camino hacia una conclusión predeterminada. Uno queda atado a la causalidad y a buscar el control. Pero la vida real no es causal. Siempre hay una distribución de eventos posibles. Suceden cosas que son una en mil millones. No hay una respuesta directa y predecible a nuestras acciones. Nuestras vidas son sistemas abiertos, donde cualquier número de acontecimientos no observables puede cambiar nuestras perspectivas en cualquier momento. Incluso las decisiones más grandes de la vida son difícilmente calculables; es por ello qué muchos matrimonios terminan en divorcio.

No intente adivinar qué piezas vienen cuando intente mejorar su situación. Al igual que Tetris, simplemente puede ponerse en la mejor posición posible sin buscar controlar completamente el sistema en el que juega. Por supuesto, contrólese y desafíese a sí mismo – si, intente los 4 en línea, pero no espere ningún favor simplemente porque lo hizo. Y recuerde…

En la vida, nadie te dice cuándo has ganado

En ajedrez, usted conseguirá ver su oponente voltear a su rey resignado por haber perdido. Verá la puntuación final del torneo publicada. Sentirá la satisfacción de la victoria, o la frustración de la derrota. Hay sólo dos maneras de perder, un jaque mate, o rendirse.

Mientras tanto, cada vez que uno juega Tetris, comienza sabiendo que va a perder. ¿Cuánto tiempo jugará antes de perder? ¿Con qué rapidez caerán las piezas? ¿Cuánto puntos logrará? Esas son las métricas que genera el juego. Pero existe una forma de ganar: jugar todos los días. Si se lo pone como una meta, tendrá la satisfacción de saber que puede fijar un desafío personal y atacarlo diariamente. Solo usted sabrá si logra lo que se propuso. Jugar Tetris todos los días construye su determinación, su enfoque, su voluntad de perseverar en cosas que sabe que no tienen final. No juegue para ganar, juegue para jugar.

Todos deberíamos jugar por jugar, y no para buscar enemigos ni lograr el control. Debemos entender que esto es simplemente una cuestión de perspectiva. El ajedrez puede ser un juego solitario, Tetris también. Ambos requieren paciencia y determinación. Ambos requieren una mente abierta. Usted y solo usted pueden elegir cómo jugar su vida. Intenta jugar el juego correcto.

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