Tarjetas Black, de las mayores aberraciones financieras de la historia

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Rodrigo Rato se sienta en el banquillo de los acusados. Aunque no es la primera vez que esto ocurre (ya lo hizo el 8 de septiembre por la dudosa contratación de su cuñado), sin duda esta vez será las más mediática. Todo apunta a que las imágenes del ministro de Economía que llevó a España a ingresar en el euro, el que fuera presidente del Fondo Monetario Internacional van a copar espacio en muchos medios de comunicación, nacionales e internacionales.

El juicio de las Tarjetas Black tal vez sea el juicio a una de las mayores aberraciones financieras de la historia moderna española. Un nutrido grupo de la élite política y económica del país utilizaban casi sin medida y, desde luego, sin control unas tarjetas cuyo actividad nunca fue recogida por la contabilidad del banco e incluso se ocultaron al fisco español. El actual equipo directivo de Bankia, liderado por José Ignacio Goirigolzarri, fue quien puso en marcha la investigación de estas prácticas en 2013 tras una información publicada por El diario.es. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) fue meses más tarde quien inicio la denuncia junto con UPyD. Mucho es lo que se ha escrito y analizado sobre este caso, pero todavía a estas alturas hay números que desconciertan.

23 años, con las tarjetas

La idea de tener una tarjeta black (negra, oculta al fisco) fue idea el antencesor de Miguel Blesa al frente de Caja Madrid, Jaime Terceiro. El primer contrato parece estar fechado el 3 de mayo de 1994.

Miguel Blesa, a pesar de ser inspector de Hacienda, no solo no le pareció raro eso de gastar sin medida a cuenta de su empleador y sin necesidad de justificar ningún gasto, sino que bajo su mandato esta práctica se generalizó. Tampoco le hizo ascos el exministro de Economía y ex gerente del Fondo Monetario, Rodrigo Rato. Incluso, según ha contado El País, Rato llegó a crear otras tarjetas black una vez que en 2012 el ministro de Economía Luis de Guindos recortó su sueldo, en proceso de reestructuración de Bankia. Y así, de unos a otros han pasado nada menos que 23 años. Hasta que en plena agonía financiera de la entidad el partido X filtró los correos de la élite del banco a Eldiario.es y allí entre miles de documentos la periodista Belén Carreño sospecho de que no podía haber nada bueno detrás de algo que los directivos de la caja llaman tarjetas negras.

65 miembros de la élite política y económica española sentados en el banquillo

Esta es, sin duda, la mejor muestra de que la corrupción no conoce ideologías. Todos (o casi todos) los que pudieron aprovecharse del exceso lo hicieron. Junto a Miguel Blesa y Rodrigo Rato se sientan inspectores de Hacienda, secretarios de Estado, consejeros de todos los partidos políticos, miembros de los sindicatos, ilustres (en su momento) representantes de los empresarios. La lista completa se puede encontrar en EuropaPress.

Al comienzo de la investigación fueron 86 los acusados por usar las black, pero solo se sientan en el banquillo 65 porque uno de ellos, Miguel Ángel Araujo, falleció y el resto quedaron liberados porque, según el juez, su delito había prescrito al estar registrado el último gasto con una de estas tarjetas opacas antes de 2003.

4, solo cuatro de los 86 consejeros de Caja Madrid que recibieron tarjetas black declinaron usarlas

El consejero delegado de Bankia a propuesta de Rato, Francisco Verdú Pons; Esteban Tejera Montalvo, vicepresidente primero de Mapfre y cuando estaba en la entidad financiera era presidente de Caja Madrid Seguros Generales, Félix Sánchez Acal, consejero de UGT, e Íñigo María Aldaz Barrera directivo de Caja Madrid.

La declaración de Francisco Verdú ante el juez desató la ira de sus ex colega Rodrigo Rato, ya que desmontaba las excusas de todos los más alegando desconocer que eran un producto, cuanto menos, extraño. Verdú negó que su firma fuera la que aparecía en el contrato de su black, acusó a Rato de haberle entregado personalmente el plástico de la discordia.

15.500 millones de euros

Esta es la cuantía total que gastaron los 86 titulares de tarjetas black entre 1999 y 2012. Aunque en el juicio que se está desarrollando estos días, solo se está juzgando como delito la actividad realizada tras 12.000 millones de gasto. En abril de 2015, el juez que lleva la causa, Fernando Andreu, archivó el caso contra 15 directivos debido a que había prescrito desde la última vez que usaron su black, es decir antes de 2003.

2,51 millones devueltos

Los últimos casos de juicios contra banqueros que han demostrado que reponer el dinero del que se apropiaron de forma incorrecta antes del comienzo del juicio puede suponer una rebaja en la pena a la que se enfrentan. 14 de los 65 implicados han optado por esta medida de prudencia, aunque de ellos solo ocho han devueltos la cuantía total de lo gastado, entre ellos Miguel Blesa y Rodrigo Rato.

575.074,24 euros

Es la factura de la tarjeta black más abultada. Pertenece a Ildefonso Sánchez Barjoj, exdirector general de Auditoría, Medios y Financieros en Caja Madrid y Bankia. Como pena, se le solicitan 2 años de prisión y 63.000 euros, vamos casi calderilla. Ya que con esa pena tiene asegurado eludir la prisión y la cuantía económica es casi de risa al lado de los gastos conocidos de este señor. El segundo que más gastó fue José Antonio Moral Santín, el consejero propuesto por Izquierda Unida. En concreto, 456.522 euros. Un 80% de ese dinero -367.809 euros- lo sacó de forma directa de los cajeros automáticos.

 

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